Antirrobos de moto: tipos y características

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Según estadísticas, la primavera y el verano son las estaciones del año donde más robos de motocicletas se producen. Para evitarlo, es importante contar con antirrobos de moto para ponérselo lo más difícil posible a los amigos de lo ajeno. Si además, contamos con un Localizador GPS este nos facilitará el seguimiento de la moto o scooter en caso de robo.

antirrobos (istock)

Desde Xenasegur, especialistas en seguros de moto y quad para corredores y mediadores, repasamos los tipos de antirrobos de moto y sus características.

En el mercado encontraréis desde los más básicos y económicos hasta los más sofisticados. Los repasamos a continuación:

 

Antirrobos de discos

Ligeros y fáciles de transportar, son muy habituales por su precio y sencillo manejo. Como revela su denominación, se encargan de “morder” el disco de freno para impedir su giro y, por ende, el movimiento del vehículo. En función de su diseño, también pueden combinarse con cadenas.

Conviene adquirirlos en un color que llame la atención para que no olvidemos quitarlos antes de ponernos en marcha o incorporar sistemas de recordatorios, como cables enrollados que van desde el antirrobo hasta la maneta de freno o alarmas que se accionan cuando arrancamos. Debemos tener en cuenta que, si iniciamos la marcha con el antirrobo de disco puesto, además de causar daños en el disco de freno, lo más probable es que acabemos en el suelo. Para evitarlo, también se comercializan unidades que “condenan” el acelerador e impiden emprender la marcha con el antirrobo colocado en el disco.

 

Antirrobos de horquilla

En forma de U, son muy populares gracias a su ligereza y practicidad, ya que pueden emplearse tanto para bloquear la llanta delantera como para anclarlos a un punto fijo –barandilla, señal de tráfico, etc.–. Además, como veremos a continuación, es posible combinarlos con una cadena.

 

Antirrobos articulados

Conocidos popularmente como de “pitón”, los más modernos consisten en un cable protegido por rótulas, para ofrecer una mayor seguridad, y pueden atarse tanto a la llanta como al mobiliario urbano. También se comercializan modelos para scooters que se fijan al manillar y bloquean la dirección, impidiendo así que el vehículo pueda moverse de forma rectilínea.

 

Cadenas y anclajes

Las cadenas fabricadas en acero cementado son las que brindan una mayor protección, sobre todo si se combinan con un anclaje del mismo material fijado en el suelo de un aparcamiento público o un garaje privado. Por lo general, las cadenas se comercializan con candados específicos, aunque, como hemos visto anteriormente, también pueden cerrarse con antirrobos de discos o de horquilla.

 

Cortacorrientes y alarmas

Por último, es posible reforzar la seguridad de una moto con un cortacorriente, ya que evita que la moto se ponga en marcha. Para instalarlo, lo mejor es acudir a un establecimiento especializado, en el que también se podrá optar por un sistema de alarma. Los más avanzados avisan a su propietario si la moto ha sido movida, golpeada, etc.

 

Localizadores GPS

Como indicábamos al inicio del presente artículo, además de contar con un antirrobo y seguir los consejos expuestos anteriormente, la guinda a la protección de una moto puede ser un localizador GPS. Veamos sus ventajas con un caso práctico.

Imaginad que llegáis a vuestro domicilio a la tarde-noche, después de una jornada laboral, y aparcáis el vehículo en las inmediaciones o en una plaza de garaje. Y que después de un merecido descanso, cogéis la chaqueta, el casco, los guantes, etc., y de buena mañana os lleváis la sorpresa de que la moto no se encuentra en el lugar donde la dejasteis el día anterior.

Lógicamente, lo primero que se os pasará por la cabeza es denunciar su desaparición. Pero, llegados a este punto, no sería de extrañar que vuestra querida compañera de aventuras ya se encontrase en paradero desconocido y a punto de ser desguazada para vender sus piezas en el mercado negro.

Por el contrario, suponed que el vehículo lleva instalado un localizador GPS en una zona oculta a la vista de los ladrones. En ese caso, gracias a un acelerómetro y un sistema de posicionamiento, si fuese zarandeado o abandonase el perímetro de seguridad establecido, recibiríais inmediatamente un aviso en el teléfono móvil, de tal forma que podríais acudir rápidamente al lugar donde estuviese aparcado.

Y en el supuesto de que, una vez en el mismo, hubiese desaparecido, el localizador GPS os permitiría hacer un seguimiento de su ubicación en tiempo real a través de un “smartphone”, tablet u ordenador, facilitando así, con dicha información, que la policía pudiese recuperarlo.

 

 

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