Cursos de verano: ¿por qué participar en ellos?

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En una actividad tan transversal como la aseguradora, la formación continua es esencial. Y los cursos de verano representan una magnífica alternativa para ampliar conocimientos y especializarse en los perfiles profesionales más demandados.

Cursos de Verano

Para buena parte de los ciudadanos, el verano es sinónimo de vacaciones. Y si bien es cierto que la época estival invita a desconectar de los quehaceres diarios, no lo es menos que muchos estudiantes y trabajadores aprovechan los meses más calurosos del año para formarse en los numerosos cursos que programan los centros docentes. Pero, ¿por qué los cursos de verano tienen tanta aceptación? ¿Qué motivos impulsan a los interesados a participar en ellos?

Según Educaweb, portal especializado en educación y formación, existen, al menos, cinco razones para tomar parte en un curso de verano:

  • En primer lugar, los cursos de verano permiten actualizar conocimientos, introducirse en nuevas temáticas y potenciar las competencias profesionales.
  • Asimismo, facilitan conocer a otros alumnos, profesores y expertos, brindando así la posibilidad de aumentar la red de contactos y de practicar “networking”.
  • Como han manifestado destacados expertos del sector asegurador en el blog de Xenasegur, la formación continua es esencial en cualquier actividad profesional. Y los cursos de verano contribuyen a ese aprendizaje continuo.
  • Relacionado con este último apunte, la industria aseguradora, más allá de los dedicados a la comercialización de seguros, requiere cada vez más profesionales con perfiles de lo más diverso. Y si por algo se caracterizan los cursos de verano es por una amplia oferta formativa capaz de satisfacer todo tipo de demandas.
  • Y no menos importante: en un curso de verano es posible combinar aprendizaje y ocio.

Una vez expuestos algunos de los motivos que invitan a participar en ellos, al analizar la oferta existente puede constatarse que, en lo que a la actividad aseguradora se refiere, se imparten cursos estrechamente vinculados con esos nuevos perfiles a los que nos hemos referido y que en el blog de Xenasegur se han abordado a través de posts como “Profesiones sector seguros: las más demandadas” y “Radiografía del empleo en el sector asegurador”.

Informáticos: más allá de la programación

Según las últimas ediciones del informe “Estamos Seguros” que anualmente publica la Unión Española de Entidades Aseguradoras y Reaseguradoras (Unespa), entre los profesionales más requeridos por la industria aseguradora se encuentran los informáticos. Sin duda, se trata de un perfil sumamente versátil para el que existe una interesante agenda en verano que abarca desde la formación básica hasta el diseño o programación de páginas web y los distintos campos de la ingeniería informática.

Ya sea en calidad de empleado o de colaborador externo, un informático es fundamental para el normal desarrollo de una empresa perteneciente al sector asegurador. En la actualidad, hablar de un experto en informática es hacerlo de un “supermán” que debe destacar por su capacidad de trabajo en equipo, el conocimiento de idiomas como el inglés y estar al día en materias relacionadas con su actividad como la ciberseguridad o la protección de datos personales, vitales para garantizar la prestación del servicio o prevenir el riesgo reputacional en una entidad aseguradora o una correduría de seguros.

En el caso de los idiomas, el verano siempre ha sido una época propicia para aprenderlos tanto en España como fuera de ella. Y por lo que respecta a la ciberseguridad y la privacidad, se han convertido en dos especialidades estrella de los centros docentes en la época estival debido a los riesgos que entraña el ciberespacio y la entrada en vigor de normativas como el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD).

Comunicación, redes sociales y “marketing”

Sin duda, la industria aseguradora ha sido un auténtico salvavidas para uno de los colectivos más castigados por la crisis económica: el de la comunicación. Los hábitos de usuarios como los “millennials”, nativos digitales con un “modus vivendi” claramente disruptivo comparado al de generaciones precedentes, ha dado lugar a un escenario en el que, debido a los nuevos hábitos de consumo, la comunicación ha tenido que reinventarse.

Al respecto, los cursos de verano posibilitan familiarizarse con el “blogging” empresarial y corporativo. A través de sus blogs, las entidades aseguradoras dan a conocer los productos que comercializan, publican contenidos de interés relacionados con su actividad y, no menos importante, crean puestos de trabajo, corroborando una vez más, como ha declarado Pilar González de Frutos, presidenta de Unespa, al blog de Xenasegur, que el mundo del seguro es un destacado generador de empleo directo, indirecto e inducido.

Volviendo al mundo de la comunicación, y al igual que sucede con los informáticos, sus profesionales no pueden dormirse en los laureles, “atrincherarse” en su particular zona de confort e ignorar qué sucede a su alrededor. En este sentido, los cursos de verano les ayudarán a ampliar sus conocimientos en “community management”, “marketing” y publicidad para convertirse en expertos de dichas especialidades o, al menos, adquirir las nociones esenciales que les permitan relacionarse y trabajar estrechamente con sus profesionales para contribuir positivamente al posicionamiento de su organización.

Cursos para especializarse en Big Data

En el sector asegurador, otro de los perfiles más buscados es el de especialista en Big Data, que, según Universia, fue la profesión con mayor demanda en 2017. Esta red de cooperación universitaria recuerda que distintos perfiles profesionales tienen cabida en el análisis de datos, empezando, como hemos reflejado en otros artículos del blog de Xenasegur, por los matemáticos y los expertos en estadísticas.

Pero, además, tal y como ha quedado constatado en los apartados anteriores, la actividad aseguradora es tan transversal que profesionales como los ingenieros informáticos, los desarrolladores de “software”, los expertos en “marketing” o quienes se dedican a la administración y gestión de empresas pueden ocuparse del Big Data con cierta formación complementaria.

Aunque no existe una carrera específica, recuerdan desde Universia, los cursos de verano orientados al Big Data ayudan a obtener las competencias necesarias para trabajar como analista de datos. Hablamos de un perfil que suele estar muy bien remunerado económicamente y que resulta especialmente atractivo y necesario para entidades como las aseguradoras de cara a optimizar el uso de la información recogida, servirse de ella para cumplir los objetivos empresariales o crear modelos predictivos que se adelanten a las necesidades del mercado.

Formación en “compliance”

Por cierto: como apuntábamos en el apartado dedicado a los cursos para informáticos, los expertos en análisis de datos –y por extensión, el resto de profesionales de una entidad aseguradora–, han de tener presentes aspectos como la privacidad en su día a día laboral. En definitiva, deben ajustarse al cumplimiento normativo o “compliance”. Y para que ello sea así, en los últimos años ha ganado peso la figura del “Compliance Officer”, que, en muchos casos, suele ser un experto en Derecho.

Y pensando en dicho perfil, existen cursos de verano que ayudan a los alumnos a conocer qué es el “compliance”, cuándo surgió, por qué ha adquirido tanta importancia en el ámbito empresarial a raíz de la modificación del artículo 31 bis del Código Penal y, finalmente, a saber diseñar e implementar un sistema de gestión de “compliance” conforme a la norma UNE 19601 (Sistemas de gestión de “compliance” penal).

En definitiva, ya sean presenciales, semipresenciales u online, los cursos de verano gozan de buena salud, continúan atrayendo a miles de alumnos cada año y permiten que los profesionales de la industria aseguradora incrementen su formación para ser más eficaces en una actividad cada vez más transversal y en la que los diferentes departamentos de una entidad están obligados a interactuar para alcanzar los objetivos previstos.

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