La mediación, una profesión de futuro (II)

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Integrada en un sector atractivo y generador de empleo, la mediación es una actividad con un horizonte prometedor. Pero para no quedarse fuera de juego dentro de ella y poder continuar aportando valor añadido a los clientes, los expertos aconsejan a sus profesionales que se formen continuamente.

Mediación, una profesión de futuro II

Si algo quedó claro en el artículo “La mediación, una profesión de futuro (I)” es que la aseguradora es una industria solvente, estable, generadora de empleo y muy atractiva para aquellos que estén preparando su futuro laboral. Respecto a cuáles son los factores que pueden animar a orientar una trayectoria profesional hacia el sector asegurador, Pilar González de Frutos, Presidenta de la Unión Española de Entidades Aseguradoras y Reaseguradoras (Unespa), destaca al blog de Xenasegur el elevado número de contratos indefinidos –cerca del 97 por ciento– existentes en la industria aseguradora y una alta retribución en relación a otras actividades.

“Además”, prosigue la presidenta de Unespa, “me gustaría resaltar que algo más de la mitad de los profesionales que trabajan en compañías aseguradoras son mujeres. Por lo tanto, este es un sector que ofrece oportunidades laborales a ambos sexos”.

Por su parte, David Salinas, Presidente del Colegio de Mediadores de Seguros de Córdoba y vicepresidente del Consejo General de los Colegios de Mediadores de Seguros, opina que, en el caso de la mediación, “está inmersa en la necesidad de un profundo cambio y adaptación a una sociedad digital. Por ello, todo lo que tenga que ver con tecnología y cambio sociocultural es un motor atrayente para el talento”.

Y en el caso de Jorge Campos, impulsor del grupo de apoyo Newcorred y de la web Quierosercorredordeseguros.es, manifiesta que tres factores que pueden animar a un profesional a decantarse a trabajar en el sector asegurador son, en primer lugar, “la fortaleza, la solvencia y la evolución innovadora de la propia industria aseguradora. A continuación, la figura del corredor está evolucionando hacia un bróker integral de seguros que asesora objetiva e independientemente a los clientes –profesionales, pymes y familias– en la gestión de sus riesgos, en la elección de sus seguros y en la gestión y tramitación de sus siniestros. Y, por último, el corredor es el único tipo de mediador que es “dueño” de su fondo de comercio, esto es, de su cartera, y este aspecto es muy importante para ir creciendo año tras año”.

Valor añadido

Y no menos relevante, Mónica Pons, Presidenta de Aunna Asociación, considera que la del corredor de seguros es una profesión de futuro por el valor añadido que otorga al producto. “Los corredores realizan un asesoramiento independiente basado en las necesidades del cliente. Se posicionan a su lado y le ayudan cuando más lo necesita. Nadie conoce mejor a los clientes que los corredores de seguros y esto lo saben las compañías, que han comenzado a valorar que el aportado por el corredor es un cliente informado, satisfecho y estable”.

“Por otro lado”, continúa Mónica Pons, “cada vez se crean productos más especializados y complejos que requieren de un asesoramiento experto, por lo que los corredores de seguros seguirán jugando un papel fundamental. Y, finalmente, estos profesionales realizan una labor de indudable valor social: escuchan y asesoran a las personas para garantizar lo más valioso que tienen, permaneciendo a su lado en el estresante momento del siniestro. Y eso, a nivel personal, es muy satisfactorio”.

Al respecto, Jorge Campos añade que “siempre habrá clientes que prefieran gestionar un siniestro con una centralita telefónica. Por el contrario, el trato personal y cercano y el asesoramiento objetivo e independiente que brinda el corredor de seguros es cada día más reconocido”.

La formación continua, fundamental

En cuanto a qué consejos le daría a quienes vayan a iniciar su actividad profesional en la industria aseguradora, Pilar González de Frutos señala que “toda persona, independientemente de su edad, debe ser consciente de que la vida y el mundo son realidades que cambian. Y el entorno laboral no es una excepción. Por dicho motivo, hay que estar preparado para adaptarse a las nuevas circunstancias que presenta el entorno. Ser capaz de aprender, estar atento a la novedad, reciclarse… La formación continua es fundamental. Por eso, mi consejo es que hay que aprender constantemente y disfrutar de ello”.

En sintonía con dicho discurso, Mónica Pons tiene claro que “en el entorno actual de máximos cambios y exigencias de todo tipo en nuestro sector, un corredor no puede hacer frente en solitario a los nuevos retos que surgen en el día a día. El corredor o la correduría deben generar recursos suficientes para poder invertir en tecnología, expansión comercial y formación, ya que, de lo contrario, le será muy difícil sobrevivir en un mercado como el actual. Por dicho motivo es importante contar con apoyos como el que brinda Aunna Asociación. Para nosotros, la formación continua está siendo una palanca fundamental para la transformación de los socios en empresarios eficientes y profesionales altamente cualificados”.

Otro experto que apunta a la formación es David Salinas. “El corredor de seguros debe escuchar a su cliente y no tenerle miedo a la tecnología. Indudablemente, la formación es el pilar de esta actividad económica. Sin formación no hay asesoramiento. Y sin este último no se puede ofrecer valor añadido al cliente. Los colegios de mediadores de seguros, su Consejo General y las asociaciones profesionales son fundamentales, ya que la unión de los profesionales con inquietudes comunes crea sinergias generadoras de grandes beneficios para el sector asegurador, en general, y para los corredores de seguros, en particular”.

Y, como no podía ser de otra manera, Jorge Campos coincide en que “como principio básico, hay que tener presente que los corredores y corredurías de seguros centran toda su actividad en el servicio a los clientes, priorizando en todo momento los intereses y necesidades de los mismos por encima de los suyos propios. Por ello, un corredor de seguros ha de estar cualificado en todo momento y, por eso, es muy importante la formación permanente en los aspectos técnico-aseguradores, financieros, comerciales, etc., con el objetivo de brindar un servicio de calidad”.

“Igualmente”, razona, “es preciso tener en cuenta que se va a emprender un negocio. Así pues, se deberán tener o adquirir las habilidades directivas, gerenciales y de administración propias de todo emprendedor y las subjetivas de quien pone en marcha un negocio, así como asimilar que los inicios siempre son difíciles y que, como empresario, el día a día no va a ser sencillo a lo largo de toda la carrera profesional”.

La mediación, una actividad “para siempre”

Autor de varios libros y, además, de la guía “Cómo ser corredor o montar mi propia correduría”, Jorge Campos cree que “antes de plantearse dar el paso para hacerse corredor o montar una correduría hay que tomar la decisión de iniciar esta actividad con el objetivo de que va a ser para siempre, aunque, como he comentado anteriormente, los inicios sean complicados. Si no se está seguro de ello o si se cree que se va estar de paso sólo unos años, las consecuencias pueden ser nefastas y, en ese caso, es preferible optar por convertirse en otra figura de la mediación o colaborador de alguna correduría”.

“Y una vez que se es corredor de seguros”, finaliza, “se debe trabajar todos los días para dignificar aún más esta noble profesión, con un respeto total a las leyes, las prácticas de mercado, los clientes y, por supuesto, a tus colegas y compañeros”.

Por lo expuesto en ambos artículos podemos resumir que la mediación está integrada en un sector que destaca por un elevado porcentaje de contratos indefinidos y que, incluso en los peores años de la crisis, ha sido capaz de mantener y generar empleo. Además, se posiciona como una actividad muy atractiva, ya que puede accederse a ella desde un amplio abanico de especialidades universitarias o de grado medio. Y no menos relevante, los profesionales consultados por el blog de Xenasegur consideran que la industria aseguradora tiene mucho recorrido tanto de evolución como de crecimiento.

Pero en una actividad en la que es esencial aportar valor añadido al cliente, la formación continua y la adaptación a las nuevas tecnologías y los métodos de trabajo se revelan vitales para garantizar la buena marcha de un negocio cuyos inicios, como sucede en otros ámbitos, pueden ser difíciles. Sin embargo, a largo plazo acabará dando satisfacciones tanto personales como laborales. Así pues, podemos concluir que la mediación, efectivamente, es una profesión de presente con mucho futuro.

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